8/30/2012

"Un cara a cara con Ramón Grandal" del Blog In bocca al lupo.

Navegando en la web me conseguí con esta excelente entrevista realizada a mi maestro Ramón Grandal. Tengo la suerte de contar y seguir contando con sus enseñanzas no solo de fotografía, si no de la vida misma.

En muchas conversaciones que hemos tenido, a veces en su casa, en la mía o en cualquier lugar donde hemos podido conseguir una mesa para tomarnos un buen café (negrito corto) como a él le gusta. Hemos conversado un poco de todo. Fotografía, vida, arte, anécdotas, entre otras cosas.

A él le debo gran parte de lo que soy como fotógrafo hoy en día. A nivel profesional hemos compartido muchas actividades. Somos miembros fundadores de una Agencia de Fotógrafos llamada ENPHOCO, hemos compartido galería en varias oportunidades,  dictado charlas y talleres juntos y hoy por hoy no deja de ser mi "maestro en fotografía"

Mucha gente me ha preguntado como es Grandal. Pienso que con esta entrevista puedo reforzar aún más lo que he contado sobre su filosofía de vida y su pasión hacia su manera de vivir a través de la imagen.

Ramón Grandal, Caracas- Venezuela 2001 / © Aaron Sosa

Un Cara a cara con Ramón Grandal



Conocí a Grandal en la década de los noventa en la Habana, mi buen amigo y fotógrafo Tito Trelles me llevó a su casa donde fuimos, como se suele hacer en Cuba, sin avisar, me vi estrechándole la mano a un hombre altísimo y tuve esa corazonada que nunca me traiciona "el tipo es un buena gente"; ya por aquellos años Ramón G. era toda una  institución dentro del ambiente fotográfico cubano, miembro de la UNEAC (Unión de Escritores y Artistas de Cuba) en su currículum se enumeraban  numerosas muestras nacionales e internacionales, así como reconocimientos a su trabajo fotográfico. Fue una mañana agradable donde se habló siempre de fotos y fotógrafos y donde descubrí además el sutil pero sustancioso sentido del humor de este maestro del lente. Gilda Pérez, su esposa y también excelente fotógrafa, culminó el encanto del encuentro con un delicioso almuerzo que todavía recuerdo.

Hoy Grandal vive en Caracas, Venezuela y una vez más mi amigo Trelles me puso en su camino.

Finalmente recibí las respuestas a este cuestionario después de idas y venidas de mis  correos que por extraños motivos no llegaron a su destino, se me olvidó que hacer una entrevista no siempre es fácil porque no todos los entrevistados están con la vena de responder, o no son, cuando escriben, lo suficientemente "locuaces", pero utilizaré también los textos que me envió Grandal a propósito  de este trabajo para apoyar sus respuestas. 


Hablemos de tus inicios, ¿Que fotógrafos han influenciado tu vida y a quiénes admiras en particular?

"Mira yo no soy muy cibernetico y no se poner acentos asi que ahi te va un remedo de respuestas con textos que he escrito e imagenes; hoy ya no se si soy muy fotografo o que, pero si se y tengo la certeza de que ya no me interesa la fotografia que hacia cuando me conociste. Antes adoraba a fotografos muy objetivos y de discursos ahora no, mis idolos hoy son otros: 1- JosefKoudelka, Checo escapado del sueño socialista como yo y ya aburrido de ser objetivo en las imagenes igual que yo, 2- RichardKalvar, Americano nacionalizado Frances y muy muy abstracto en sus imagenes y asi."

Grandal escribe de su maestro Tito Álvarez:

"Tenia 20 años, era diseñador gráfico y soñaba ser fotógrafo. Encontré la posibilidad como fotógrafo de teatro en el Consejo Nacional de Cultura, en 1970. La entrevista con el jefe de fotografía de ese organismo -y otro señor- transcurría, y fui sincero -no sé nada de nada de fotografía, pero quiero aprender –.El señor acompañante del jefe dijo -todos los que hemos entrevistado dicen que saben, tú no, yo te voy a enseñar-.Años después, Tito me dijo que lo había ganado con mi sinceridad.

No me despegué de el nunca jamás. Creció una hermosa amistad con el maestro de maestros; maestro de la vida y la fotografía. El viejo, como lo llamaba, me fue trasmitiendo su pasión y dedicación por la fotografía. A él debo lo que soy como fotógrafo y poder contemplar su trabajo calmo y paciente, Rolleiflex y Leica al cuello Tito desarrolló una de las obras más profundas y consecuentes de la fotografía cubana. Es esa la palabra: cubana. El viejo era profundamente cubano y así actuó en vida y obra. 

Bresson decía que “la fotografía es una manera de vivir”, esto para mí tiene una doble lectura: en vida, vivir la pasión de interpretar el mundo; después, que las imágenes te hagan vivir. Bresson y Tito vivirán siempre juntos en sus imágenes, en la fotografía, la mente y el corazón, el tiempo y la memoria. Sirva este portafolio en el Ángel Caído como tributo agradecido a mi maestro, Tito Álvarez".

Ramón Grandal.
Caracas, abril del 2007.

-Tu vida actual ¿foto reportero o fotógrafo artístico? ¿Cómo vives hoy tu mundo fotográfico?

"Hoy estoy en algo diferente y produzco imagenes menos complicadas sobre mi vida diaria intimistas, tenebrosas y abstractas que no tienen que ver mucho con el ideal de la fotografia social comprometida de los 70,80,etc. No me considero un artista solo un fotografo, Susan Sontag decia que los fotografos decian que no hacian arte porque pensaban que hacian algo mejor....".

Grandal  escribre:

“KHALEIDOS” Algunos criterios sobre la fotografía

"Desde hace algún tiempo mis criterios sobre las fotografías que hago han ido cambiando sensiblemente (pienso que para mal). Aunque el sustrato de las viejas y las últimas sigue siendo el mismo: cámara al cuello e invariablemente en el enorme escenario de la calle. La selección ha cambiado. Desde los años ochenta había abandonado ya  al ¨fotógrafo comprometido¨ con su sociedad y el pregón machacón de que la fotografía podía cambiar el mundo, para dar paso a una fotografía que me hiciera  interpretar mejor ¨ ese mundo ¨  y a la vez opinar sobre él. Los noventa cambiaron  también lo anterior a brevísimas opiniones, donde los contenidos y comentarios son visiblemente más sencillos. “KHALEIDOS” son las fotografías que hago hoy o guardo de antes y pretendo como poemas pequeños de tres, cuatro líneas para leer a los amigos  o quien quiera escuchar (ver)  y recordar al hombre que continua siendo hombre con ¨ triunfos y derrotas ¨ .

Alguien decía que si la fotografía quería seguir ocupando un espacio debería fijarse también en ¨ las pequeñas cosas ¨. Hoy no creo que la fotografía  puede cambiar nada, ni siquiera mejorarlo, pero tampoco un exceso de ellas va a hacer daño a nadie. Desde hace unos años la avalancha tecnológica  ha ido reafirmando criterios a mucha gente como yo, que a la vez reflexionamos hacia posiciones más introspectivas para continuar a como de lugar y asimilar la tecnología con una dosis de inteligencia máxima,  asumiendo que, no es el fin sino una herramienta. Una cámara digital produce imágenes, mi Leica también. Una cámara digital no hace sola imágenes bien compuestas, necesita un ojo y un corazón alineados en un mismo punto de mira como decía Cartier-Bresson quien consideraba la composición como el atractivo máximo de una fotografía. Esto para mi junto a la enorme enseñanza de mis maestros continua siendo una catedral donde acudo a diario. Lo demás, contenido y comentario, constituyen el subtexto  de esa imagen y hoy para mi ese contenido-comentario es la vida y de ello habrá tantas interpretaciones como fotógrafos.

“KHALEIDOS”¨son las fotografías que comulgan conmigo en esa catedral, desde las más viejas a las que hice ayer y a ellas siempre regreso. Confiando quizás, que este “khaleidoscopio” a veces abstracto e impreciso de imágenes guardadas como algo intimo y sincero sobrevivan  al tiempo y la memoria, a eso aspiro…".

-¿Blanco y negro solo una eleción técnica o también artística?

"Sigo en blanco y negro no por nada de arte sino por que es lo que se hacer y muy bien hecho"

-¿Una profecía para la fotografía cubana?

"La profecia para la fotografía Cubana es muy dificil, estamos en momentos de acomodos y lo que veo de la fotografia digital es que es muy facil, las camaras traen un chino adentro que el tipo es fotografo y todo, pero la conservacion de esas fotografías es lo que me aterra y si hay un corto circuito y quema la computadora que. 

Por lo demas he visto algunos jovenes con mucho interes y buenas fotografias (cubanos) pero con muy poca informacion porque no tienen internet. Para mi internet es una ventana inmensa para saber que esta haciendo fulanito del otro lado del mundo."

Algunas de mis preguntas no tuvieron respuestas y siempre me quedaré con la duda a cuál de sus fotografías era particularmente ligado y los motivos, pero no quise seguir insistiendo a pesar de que en su cibernética respuesta a esta entrevista concluye: "lo que falte me preguntas, los amigos son los amigos...un beso...grandal" porque no me gusta llover sobre lo mojado y porque alguien con un prolífico talento como  Grandal no necesita dar tantas explicaciones ni conocer las reglas ortográficas de la acentuación, por eso dejé sus textos tal y como los recibí sin cambiar ni una coma, sus fotografías revelan lo que quizás una o dos palabras de más o tres tildes bien puestas no puedan describir.

La realidad es que no se puede hablar de fotografía cubana si no se tiene presente el trabajo de Ramón Grandal que indiscutiblemente es ya dentro de la historia no sólo de la nuestra fotografía, su repercusión se extiende a la fotografía latino-americana.